Detendré mi corazón
Hasta que pueda tenerte en mis brazos.
Yo sigo aquí entre mis cuatro paredes,
Esperando esa llamada.
Que me digas que regresas,
Que has pensado bien las cosas,
Que para ti es suficiente,
Eso es lo que estás buscando.
Y mientras se me pasan los segundos,
Voy sirviéndome otro trago,
O olvidarte por momentos,
Porque no puedo arrancarte por completo.
Te lo juro, me lleno de sentimiento,
No puedo imaginar que no regresas, no.
No puedo soportarlo, no lo acepto, no.
De tristeza yo me lleno al no escribirte,
Porque sé que eres tú.
Y solo estoy sujeto a una esperanza.
Vuelve por Dios,
Dime que regresas.
Dime que tú vuelves,
Que ya quieres verme.
Dime que es muy grande
Lo que por mí sientes.
Es que ya sufrí por ti
Lo suficiente.
Que no son palabras
Las que yo te digo,
Tenlo bien presente.
Puedo realizarlo
Si existe en mi mente.
Dios ayuda al hombre
Cuando su amor siente,
Y aquí está mi amor,
Esperándote.
Ay, ay, ay, ay.
Regresa, mi amor,
Regresa, mi corazón.
Rojito.
Ay, Carlos Humberto,
¡Qué sentimiento, mi hermano!
Supieras lo que causan
Tus palabras.
Porque después de un segundo,
Aunque yo me esté muriendo,
Tú, con tan solo un "te quiero",
Vuelves y me subes al cielo.
Se mantiene mi esperanza.
Yo creo que marqué lo suficiente
Para que reconsideres intentarlo nuevamente.
Ya conoces mis virtudes,
Y he cambiado los defectos
Por el bien de mi presente.
Entiende que esto no nos pasará otra vez,
Sentir lo que sentimos la primera vez,
Cuando el sol se apareció
Mientras hablábamos,
Y surgió el amor.
Y hoy sigo aquí
Entre mis cuatro paredes,
Esperándote.
Dime que regresas,
Dime que tú vuelves,
Que ya quieres verme.
Dime que es muy grande
Lo que por mí sientes.
Es que ya sufrí por ti
Lo suficiente.
Que no son palabras
Las que yo te digo,
Tenlo bien presente.
Puedo realizarlo
Si existe en mi mente.
Dios ayuda al hombre
Cuando su amor siente,
Y aquí está mi amor,
Esperándote.
Regresa, princesa.
Hasta que pueda tenerte en mis brazos.
Yo sigo aquí entre mis cuatro paredes,
Esperando esa llamada.
Que me digas que regresas,
Que has pensado bien las cosas,
Que para ti es suficiente,
Eso es lo que estás buscando.
Y mientras se me pasan los segundos,
Voy sirviéndome otro trago,
O olvidarte por momentos,
Porque no puedo arrancarte por completo.
Te lo juro, me lleno de sentimiento,
No puedo imaginar que no regresas, no.
No puedo soportarlo, no lo acepto, no.
De tristeza yo me lleno al no escribirte,
Porque sé que eres tú.
Y solo estoy sujeto a una esperanza.
Vuelve por Dios,
Dime que regresas.
Dime que tú vuelves,
Que ya quieres verme.
Dime que es muy grande
Lo que por mí sientes.
Es que ya sufrí por ti
Lo suficiente.
Que no son palabras
Las que yo te digo,
Tenlo bien presente.
Puedo realizarlo
Si existe en mi mente.
Dios ayuda al hombre
Cuando su amor siente,
Y aquí está mi amor,
Esperándote.
Ay, ay, ay, ay.
Regresa, mi amor,
Regresa, mi corazón.
Rojito.
Ay, Carlos Humberto,
¡Qué sentimiento, mi hermano!
Supieras lo que causan
Tus palabras.
Porque después de un segundo,
Aunque yo me esté muriendo,
Tú, con tan solo un "te quiero",
Vuelves y me subes al cielo.
Se mantiene mi esperanza.
Yo creo que marqué lo suficiente
Para que reconsideres intentarlo nuevamente.
Ya conoces mis virtudes,
Y he cambiado los defectos
Por el bien de mi presente.
Entiende que esto no nos pasará otra vez,
Sentir lo que sentimos la primera vez,
Cuando el sol se apareció
Mientras hablábamos,
Y surgió el amor.
Y hoy sigo aquí
Entre mis cuatro paredes,
Esperándote.
Dime que regresas,
Dime que tú vuelves,
Que ya quieres verme.
Dime que es muy grande
Lo que por mí sientes.
Es que ya sufrí por ti
Lo suficiente.
Que no son palabras
Las que yo te digo,
Tenlo bien presente.
Puedo realizarlo
Si existe en mi mente.
Dios ayuda al hombre
Cuando su amor siente,
Y aquí está mi amor,
Esperándote.
Regresa, princesa.